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LA CIENCIA Y EL ESPIRITISMO ( por Edvaldo Kulcheski) : El Espiritismo y la Metapsíquica El Espiritismo y la Parapsicología
LA CIENCIA Y EL ESPIRITISMO En las ediciones anteriores, encontramos la mediumnidad en la antigüedad, mostrando que los fenómenos mediúmnicos existen desde que el hombre surge en la Tierra, y la mediumnidad en la Edad Moderna, con la historia de médiums famosos de la época. Vamos a abordar ahora la contribución que la ciencia da para la comprobación de los fenómenos ligados a la doctrina espírita. Si los fenómenos espíritas se limitasen al círculo de sus seguidores, la opinión general podría ver en ellos simples artículos de fe, sin mayores consecuencias de interés general. Pero la verdad es que esos fenómenos se multiplicaron, en una sucesión siempre audaz y desafiante. El expediente de prohibiciones y excomuniones se volvía ineficaz, desacreditado e ingenuo delante de la avalancha de fenómenos variados, como voces misteriosas, contacto de manos invisibles, materializaciones de espíritus, escritura directa, apariciones de espíritus familiares, revelaciones de una vida superior y más bella etc, confirmando la incuestionable supervivencia del alma. Era natural que, en vista del volumen de tantos hechos, la sociedad pidiese el examen concienzudo de sus sabios y científicos. Entonces estos, acosados por todos los lados, dejan de cruzarse de brazos y se disponen en el campo para una investigación rigurosa y fría. La ciencia, representada por un grupo de personalidades serias, y refractarias en imposiciones religiosas, fue llamada a deponerse e hizo de tal forma que el espiritismo fue, por así decir, debidamente fotografiado, pesado y medido. Cabe a Willian Crookes, el célebre físico inglés, llamar la atención de toda la Europa racionalista para la realidad de los hechos espíritas. Muchos esperaban que, de sus investigaciones, viese una condenación irrefutable y humillante, pero el veredicto del inminente sabio fue favorable. La céltica Inglaterra se asustó con las certezas obtenidas dentro del más severo método científico y rodeadas de extrema prudencia, al final, era preciso aceptarlas, una vez que Crookes investigó con frialdad, observó pacientemente, fotografió, probó, contrarrestó y se rindió. Russel Wallace, físico naturista considerado rival de Charles Darwin, confesó que era un materialista tan convencido que no admitía absolutamente la existencia del mundo espiritual. Dijo aún : Los hechos, pues, son cosas pertinaces, ellos me obligan a aceptarlos como hechos. Ya Cromwel Varley, ingeniero descubridor del condensador eléctrico, dijo : El ridículo que los espíritas han sufrido no parte sino de aquellos que no tienen el interés científico y el coraje de hacer algunas investigaciones antes de atacar aquello que ignoran. Para Oliver Lodge, físico y miembro de la Academia Real, los científicos no vieron anunciar una verdad extraordinaria, ningún nuevo medio de comunicación, a penas una colección de pruebas de identidad cuidadosamente escogidas. Lodge explica el porqué de afirmar que las pruebas fueron cuidadosamente escogidas, diciendo que todas las estrategias empleadas para su obtención fueron puestos en práctica y no quedó con ninguna duda de la existencia y supervivencia después de la muerte. El profesor de física William Barret afirmó que la existencia de un mundo espiritual, la supervivencia después de la muerte y la comunicación de los que murieron son evidentes, De los que ridiculizaban el Espiritismo, ninguno le concedió, que yo sepa, atención reflexionada y paciente. Afirmó que toda persona de sentido que se consagrara al estudio prudente e imparcial tantos días o incluso horas, como muchos de nosotros hemos consagrado años, serían constreñidos a cambiar de opinión, dice. Fredrich Myers, de la Sociedad Real de Londres, dice : Por mis experiencias, me convencí de que los pretendidos muertos se pueden comunicar con nosotros y pienso que, para el futuro, ellos podrán hacerlo de modo más completo. Ya el italiano ernesto Bozzano, que se dedicó por más de 30 años a los estudios psíquicos, afirmó, sin temer estar equivocado, que fuera de la hipótesis espírita, no existe inguna otra capaz de explicar los casos análogos a los que acabo de exponer. Hubo hasta quien fundó una nueva ciencia, con el objetivo exclusivo de verificar la autenticidad de los hechos sobrenaturales. Uno de esos fue Charles Richet, el creador de la metafísica. Para él, al leer, estudiar y analizar los escritos sobre los fenómenos espíritas, se puede declarar inverosímil y hasta imposible que hombres ilustres y probos se hubieran dejado engañar por defraudadores. Ellos no podrían ser todos y siempre bastante ciegos para no darse cuenta de fraudes que deberían ser groseros, bastante imprudentes para concluir cuando ninguna conclusión era legítima, bastante ineptos, ni unos ni otros, tuvieron una sola experiencia irreprochable. A priori, sus experiencias merecen ser meditadas seriamente, afirmó Richet. Ya Gustavo Geley, director del Instituto metafísico de París, un científico exigente y de gran inteligencia, dijo ser preciso confesar que los espiritistas disponen de argumentos formidables. El espiritismo solo admite hechos experimentales como las deducciones que ellos comportan Según el, los fenómenos espíritas están solidamente establecidos por el testimonio concordante de millones de investigadores. Fueron fiscalizados, con todo rigor de los métodos experimentales, por sabios ilustres de todos los países. Su negación pura y simple, equivale hoy a una declaración de quiebra. Con un estudio honesto, Geley da este admirable testimonio : Notemos inmediatamente que no hay ejemplo de un sabio que haya negado la realidad de los fenómenos después de un estudio profundo. Al contrario, numerosos son aquellos que, partiendo de un completo escepticismo, lleguen a una afirmación entusiasta. Camille Flamarion, gran astrónomo, autor de tantas obras notables y respetado como uno de las mayores inteligencias en Francia en el siglo XIX, trajo igualmente un testimonio fuera de sospecha sobre los fenómenos espíritas. Para él, la negación de los escépticos nada prueba sino que los que niegan no observaran los fenómenos. El fenómeno mediúmnico es una ocurrencia tan antigua como lo es el hombre. Por ser la mediumnidad una facultad inherente al ser humano, tiene su manifestación en todas las épocas, ocasionando espanto, respeto y manifestaciones religiosas. Pues fue solamente a partir del siglo XIX, con estudios serios realizados por el profesor Hippolyte León Denizard Rivail ( que posteriormente adoptaría el nombre de Allan Kardec), que los fenómenos de efectos físicos e inteligentes fueron observados en detalles y las conclusiones necesarias fueron extraídas, formándose entonces un cuerpo de doctrina, el Espiritismo. Esta es una doctrina, nacida de la observación y fruto de la revelación de los espíritus superiores, habiendo sido codificada entre 1857 y 1868. El Espiritismo divide los fenómenos mediúmnicos en efectos físicos o objetivos y efectos intelectuales o subjetivos. Cómo efectos físicos o objetivos, tenemos la materialización, la transfiguración, la levitación, el transporte, la bilocación, la voz directa, la escritura directa, la tiptología y la sematología. Cómo efectos intelectuales o subjetivos, tenemos la inspiración, la intuición, la videncia, la audiencia, la psicometría, el desdoblamiento, la psicografía, la psicofonía y los sanadores. EL ESPIRITISMO Y LA METAFÍSICA La ciencia oficial no admitió de pronto las verdades reveladas por los espíritus. Se formaron innumerables asociaciones, sociedades y comisiones con el ideal de desenmascararlas, pues, cuanto más se estudiaba, más aumentaba el número de adeptos. Muchos hombres de ciencia se convencieron al respecto de la autenticidad de los fenómenos, entre ellos el fisiologista francés Charles Richet. En conjunto con el dr. Geley y el prof.Friedrich Myers, Richet fundó el Instituto Metapsíquico Internacional en Parías, siendo designado como presidente de la entidad. La metapsíquica trata del estudio de los fenómenos psíquicos anormales, como la telepatía, la clarividencia, la doble visión, materializaciones etc. En 1922, Charles Richet presentó en la Academia de Ciencias el Tratado de Metapsíquica. Los fenómenos metapsíquicos se dividen en objetivos y subjetivos. La metapsíquica objetiva trata de fenómenos materiales que la mecánica conocida no explica, una realidad tangible y accesible a nuestros sentidos. Se divide en telecinesia, que es una acción mecánica sin actuación y sin contacto sobre objetos o personas (raps, levitación, movimiento de mesas, escritura directa, transporte de objetos, casas encantadas, etc) y ectoplasma, que es la formación de objetos diversos, que parecen salir del cuerpo humano, tomando apariencia material y son tangibles ( materializaciones de objetos y seres con apariencia de los que ya vivieron en la Tierra.) Ya la metapsíquica subjetiva trata fenómenos mentales, sensibilidades ocultas y percepciones desconocidas, como telepatía, clariaudiencia, xenoglosia, escritura automática, etc. En ella, tenemos la cripterstesia, que es el estudio de la facultad de conocimiento de las facultades sensoriales normales. En los Estados Unidos, en 1930, Joseph Banks Rhine, inició los estudios que desembocaron en la estructuración de una nueva rama de la ciencia preocupado en estudiar los fenómenos llamados inhabituales, la parasicología. En cuánto el método de la metapsíquica se basaba en el aspecto cualitativo de los fenómenos y en el testimonio personal de los que presenciaban los mismos, la parapsicología introdujo el método cuantitativo. Este método procura establecer un medio para hacer que los fenómenos se reproduzcan sobre determinadas condiciones y busque seguir los patrones utilizados en la metodología científica. Esta se sirve de métodos que pueden ser comprobados, repetidos y confirmados y, por ella, deben ser descubiertas la causa y la ley que rige el objeto de la investigación. Tenemos los fenómenos normales y paranormales. El fenómeno normal es el que se encuadra en el conjunto de las leyes conocidas y aceptadas que gobiernan los procesos naturales. El fenómeno paranormal es inhabitual, en el cuál no se sabe y no se domina las leyes que lo rigen. Todos los fenómenos paranormales son denominados como pSI, aunque no todo fenómeno paranormal sea psíquico, pudiendo ocurrir sobre objetos y cosas que independiente del psiquismo de las personas estén envueltas en la situación. Los fenómenos PSI se dividen en PSI-gama, PSI- kapa y PSI- theta. Los psi-gama son fenómenos subjetivos que ocurren en el área intelectual del dotado y se subdividen en telepatía ( comunicación directa de una mente con otra), clarividencia (percepción de los hechos del mundo físico independientemente del uso de los sentidos fisiológicos normales) y pre-cognición ( conocimiento inmediato de hechos ya ocurridos o por ocurrir, sin ninguna información previa, directa o indirecta). Los PSI- kapa son fenómenos objetivos, materiales y de psicocinesia. Por fin, algunos investigadores tienden a admitir una tercera categoría de fenómenos PSI, o los PSI- theta, oriundos de mentes y seres incorpóreos. La Ciencia y el Espíritu. Artur Mascareñas
El espiritismo es definido por Kardec como la ciencia que estudia el origen, la naturaleza y el destino de los Espíritus, así como su relación con el mundo corpóreo. Es al mismo tiempo, una ciencia de observación y una filosofía de consecuencias morales. Por otro lado, una buena definición de ciencia es un conjunto organizado de conocimientos relativos a un determinado objeto, especialmente los obtenidos mediante la observación, la experiencia de los hechos y un método propio. Así dos elementos son esenciales para formar una ciencia : el objeto y el método de estudio de este objeto, que de acuerdo a la definición superior, precisa ser adecuado al objeto. Clásicamente hablando, la ciencia se basa en el método inductivo, que parte del particular para el todo, siendo por tanto reduccionista, empirista y cartesiano. Uno de los criterios citados como de máxima importancia sería la de la reproductibilidad de los experimentos, en cualquier parte del mundo, por cualquier persona, desde que las condiciones fuesen mantenidas las mismas. Pero manteniéndonos rígidos en el método clásico, dejaríamos de considerar como ciencias la Historia, la Sociología, la Psicología etc, lo que nos parece completamente absurdo, desde que no se producen hechos históricos en laboratorio, y tampoco se reproducen comportamientos en personas sometidas a las mismas condiciones. Lo que difiere las Ciencias Humanas de las Ciencias Exactas o Naturales son justamente el objeto y el método, aunque en algunos casos el objeto pueda ser incluso : el hombre. Así es como el Espiritismo, por poseer un objeto de estudio completamente ajeno a la Ciencia Oficial, o sea, el espíritu o principio inteligente, requiere un método propio, adecuado. Kardec define este método en relación a la fenomenología espírita cuándo usa el término ciencia de observación, la cuál consiste en la observación crítica de los hechos , buscando entender sus orígenes, sus causas. También la Historia es una ciencia de fenómenos espíritas, desde que el objeto de estudio es inteligente, emocional y volitivo - el Espíritu. Para el Espiritismo, la existencia del Espíritu y de su comunicabilidad es un hecho, procedente del axioma que todo efecto inteligente precisa tener, necesariamente, una causa inteligente. Lo que importa es el control sobre la legitimidad de la comunicación que se obtiene a través de los fenómenos mediúmnicos, bien de efectos físicos o de efectos inteligentes, y por tanto Kardec definió un método doctrinario propio, resumido por Herculano Pires en cuatro puntos principales : Ø I. Elección de colaboradores
mediúmnicos fuera de sospecha, tanto desde el punto de vista moral,
como de la pureza de las facultades y de la asistencia espiritual: Muchos de los llamados investigadores espíritas aúnan esfuerzos para la comprobación de la existencia de los Espíritus y de la inmortalidad del alma, pero frecuentemente empleando los métodos de Química, Física, Biología, etc., que son adecuados a la materia, pero no al Espíritu. Lo máximo que se podría conseguir es un mejor entendimiento de los fenómenos de efectos físicos y el periespíritu, que es la parte material del Espíritu, su cuerpo de manifestación, pero jamás del principio inteligente, que es inmaterial y huye de todas las técnicas de investigación de la materia. En cuanto a eso, la Ciencia Espírita, basada en el método kardecista, fue prácticamente abandonada por los espíritas.... Volviendo a confrontar Ciencia y Espíritu, aunque a primera vista haya conceptos espíritas que parecen ser desmentidos o puestos en duda por la Ciencia, el desarrollo de la ciencia en el siglo pasado muchas veces apuntó en la dirección de confirmar los principios espíritas. La desintegración de la materia en partículas cada vez más elementales y la mezcla materia /energía, como establecido por las Mecánicas Cuánticas y Relativista, respectivamente, apuntan la posibilidad de existencia de una materia elemental - lo que es coherente con el principio espírita de la existencia de un fluido universal ( o cósmico), propuesto por los Espíritus Codificadores. La medicina psicosomática, la escritura automática, el cuerpo bioplásmico, la terapia de vidas pasadas (TVP), la psicología transpersonal, cada una en su propia área de actuación, gradualmente viene haciendo avances que confirman la teoría espírita, pero no prueban por a más b la existencia del Espíritu y su supervivencia en el cuerpo, permaneciendo muchas veces injustamente marginadas desde el punto de vista académico. Entretanto, consideramos precipitado sustituir la terminología espírita por la terminología científica, pues podremos incurrir en graves errores, que pueden llevar a una descaracterización de la Doctrina Espírita. Algunos seguidores espíritas, respetando la naturaleza evolutiva del Espiritismo, como establecido por Kardec en La Génesis, sustituirían en sus escritos la palabra fluido por energía, llaman al periespíritu cuerpo electromagnético del espíritu y algunos llegan a afirmar que el principio vital no sería nada más que el ADN... Recordemos la enseñanza del codificador : Mejor es rechazar nueve verdades, que aceptar una única mentira. El Espiritismo es una ciencia ¡si! Pero es preciso respetarle el objeto y el método. Lúcido fue Kardec, al enunciar que el Espiritismo es la Ciencia que se complementan uno con otro; la ciencia, sin el espiritismo, se haya imposibilitada de explicar ciertos fenómenos, únicamente por las leyes de la materia; el Espiritismo, sin la ciencia, quedaría sin apoyo y examen.(1)
(1) Kardec, A., Qué es el Espiritismo, FEB. (1) Diccionario Aurelio Electrónico.
(1) Pires, H., Introducción al Libro de los Espíritus, El Libro de los Espíritus, LAKE. (1) Kardec, A., El Libro de los Médiums, Lake. traducción al español "Livia" |