ESPIRITISMO
Y MEDIUMNIDAD
Allan
Kardec, en el libro de los médiums, capítulo 14, define al médium como siendo
la persona, que siente, en mayor o menor medida, la influencia de los
espíritus. La mediúmnidad, por lo tanto, sería la facultad que permite dicha
comunicación. Más adelante, en el mismo párrafo, el maestro Lionés, aclara:
"Siendo esta facultad inherente en el ser humano, no representa ningún
privilegio poseerla". Por lo tanto, la mediúmnidad, la puede poseer
cualquier persona, sin tener en cuenta su condición social, religiosa, cultural
o moral.
De
esto, podemos llegar a la siguiente deducción: "Al ser la facultad
mediumnica una facultad natural, perteneciente, por su naturaleza, al ser
humano, ella debería haber existido siempre. En verdad, mirando la historia de
la humanidad, podemos observar, que la facultad de comunicarse con los
"muertos" ha existido desde siempre, y encontramos esta facultad extendida
por todos los pueblos de la humanidad, ya en épocas remotas, como en épocas más
actuales.
En la Biblia,
por ejemplo, encontramos diversos pasajes donde se habla con claridad sobre la
posibilidad de comunicarse con las almas de los que murieron, y encontramos, en
el libro Deuteronomio, de Moisés, la prohibición que este hacía al respecto de
esta comunicación, siempre que fuera hecha por fines adivinatorios, etc.
Entonces, vamos a razonar: Si Moisés prohibió la comunicabilidad de los
espíritus, es porque ella existía, pues de no existir, no tiene sentido la
prohibición, puesto que no podemos prohibir algo que no existe. Además,
encontramos en 1º Samuel, C:28-v.6 al 20, que el Rey Saúl, se encontraba preocupado,
pues supo que los Filisteos se encontraban a pie de guerra, pues querían
apoderarse del lago Tiberiades, y después de consultar con un Dios y no ser
escuchado, va en busca de una pitonisa, y le pide que evoque al rey Samuel. La pitonisa
lo evoca, y este se manifiesta, diciendo que Dios ya no se encontraba con Saúl,
y por lo tanto, entregaría Israel a los Filisteos. En verdad, después de la batalla,
Saúl es derrotado, y la profecía del espíritu es cumplida.
Esto lo
narramos, simplemente por evidenciar la realidad de la comunicación, al menos
históricamente, pero existen infinidad de relatos, infinidad de pruebas de este
tipo en las culturas mas antiguas de la humanidad.
Por
ello, frente a este fenómeno, deducimos que el espiritismo ha existido desde
siempre, y que él no es algo nuevo, puesto que se encuentra en la tierra desde
la más remota antigüedad...
...Pero,
si observamos con atención, nos damos cuenta de que esto no es del todo cierto,
nos damos cuenta, que el espiritismo "NO
EXISTE DESDE SIEMPRE" y esto, mis amigos, es fundamental que lo
comprendamos, pues el espírita, principalmente, debe saber diferenciar, entre
lo que es, por un lado, espiritismo, y por otro mediúmnidad. Y esto, es fundamental
para el conocimiento de ambas cosas. Pues encontramos, periódicamente, personas
que no saben hacer esta distinción. Que dicen mediúmnidad cuando hablan de
espiritismo, que dicen espiritismo, cuando hablan de mediumnidad, y llevan a la
confusión sobre aspectos tan diferenciados pero importantes.
La mediúmnidad,
como decíamos anteriormente, es la facultad que permite la comunicación de los
espíritus a los hombres. Ella es una facultad del hombre, que depende del organismo,
y está presente en el hombre propio.
El espiritismo
es, en palabras del Codificador: "La ciencia que se encarga de estudiar el
origen, la naturaleza y el destino de los espíritus, y las relaciones que hay entre
el mundo corporal y el mundo espiritual". Sintetizando, el espiritismo es
una ciencia, que estudia, entre otras cosas, la mediúmnidad, y además, le
ofrece un objetivo, extrayendo de ella consecuencias filosóficas y morales.
Por
eso, es fundamental que hagamos la distinción, y saber cuando hablamos de mediumnidad:
(El fenómeno), o de espiritismo, (La ciencia).
Para
dejar claro este concepto, pondremos un ejemplo práctico:
Juana
de Arco, según la historia, era médium, pues mantenía comunicaciones con el
mundo espiritual, con lo espíritus, pero no era espiritista, pues no conocía el
espiritismo que no existía en aquella época.
Allan
Kardec, que codificó el espiritismo, era espiritista, pues conocía y practicaba
el espiritismo, pero no era médium, pues no servía de intermediario con los
espíritus.
Chico
Xavier, es médium y espiritista, pues sirve de intermediario entre el mundo espiritual
y el corporal, y a la vez conoce la doctrina espírita.
Pongamos
otro ejemplo: "La biología, es la ciencia que estudia los seres vivos, sus
características, y sus relaciones con el medio ambiente", pues bien,
jamás, a nadie, se le ocurrirá decir que la biología es lo mismo que la célula,
o que la nutrición, porque estos son fenómenos de la vida que son estudiados
por la biología, y por lo tanto no se pueden confundir con esta. De la misma
forma, el espiritismo es distinto que la mediumnidad: Ella es el fenómeno, el
espiritismo la ciencia que, entre otras cosas, lo estudia.
Ahora
bien, ¿Que aporta el espiritismo a la mediúmnidad?
Ante
este aspecto, la cuestión es muy importante. Pues el espiritismo, si no es la mediúmnidad,
si tiene algo para ofrecerle. Es la directriz, la guía para trabajar correctamente
con ella. Nos enseña a seguir las pautas para su buena aplicación, para su ejercicio
correcto. Y esto, ¿Por qué? "Porque el espiritismo es el resultado de las
instrucciones de los espíritus, que fueron dadas universalmente, y recopiladas,
codificadas, por Allan Kardec, bajo el análisis, el raciocinio y la
comprobación de aquello que se obtenía. Por lo tanto, el espiritismo viene de
una experiencia profunda, maravillosamente guiada por los instructores espirituales,
y posee la directriz, el sello de autenticidad que le otorga la experiencia.
Como
vimos anteriormente, toda persona puede ser médium, sin considerar su carácter
moral, intelectual, social, de conocimientos. Por lo tanto, si toda persona
tiene posibilidad de ser médium, es necesario que esa persona sepa cómo actuar
con la mediumnidad, sepa cómo dirigirse, sepa cómo comportarse ante la facultad
que posee, por lo tanto, esta persona necesita aprender.
De esta
forma, entramos ante algo muy importante, que es "EL MÉDIUM ANTE LA
FACULTAD MEDIÚMNICA".
En el Iten 226 del libro de los médiums, en el capítulo 20, Allan
Kardec pregunta a los bienhechores espirituales: -El desarrollo de la
mediúmnidad, ¿Se opera en razón del desenvolvimiento moral del médium?, -Y la
respuesta de los espíritus es muy clara: -"No, la facultad propiamente
dicha depende del organismo, y es independiente de la moral. -Es decir, que la
moral no interviene para nada en que una persona sea médium o no. Puede ser
médium un criminal, al igual que un santo, sin que esto tenga que ver nada con
la posibilidad de comunicarse los espíritus por uno u otro. -Pero continúan los
espíritus esclareciendo: -"No sucede lo mismo con el empleo que se hace de
ella, que podrá ser mejor o peor, con arreglo a las cualidades del
médium." -Vemos por lo tanto, que si los espíritus se pueden manifestar de
igual modo por un criminal que por un santo, el trabajo de este primero será
enfermizo, negativo, perturbador, mientras que este último hará un trabajo
puro, dedicado al bien, limpio de egoísmo y orgullo.
Por
esto, deducimos que la facultad mediúmnica es NEUTRA, es decir, no es buena ni
mala, pero a nosotros, nos cabe direccionarla, y
tornarla buena, si nuestra intención es buena, o tornarla perturbadora, si
estamos perturbados. Es lo mismo que un automóvil, el automóvil no conduce
ni bien ni mal, pues es neutro,
dependerá del conductor que realice una conducción prudente o temeraria, de
pendiendo si el conductor es prudente o temerario. La mediúmnidad se
manifestará sin tener en cuenta de la moral, pero será dirigida dependiendo de
la calidad moral de aquel que la posee.
Visto
esto, nos cabe preguntar, ¿Cual es el objetivo de la mediúmnidad?
El
espiritismo nos responde, que la mediúmnidad, como toda facultad, es dada al hombre
con el objetivo de que éste progrese, ayudando a los demás y enriqueciéndose él
mismo moral y culturalmente. Por lo tanto, es necesario que el médium sepa
conducirse con la mediúmnidad, sepa trabajar, pero trabajar bien con ella.
Mas
para trabajar bien, es fundamental que el médium tenga presente algunas necesidades,
que todo médium tiene, y que si las olvida, puede equivocar la dirección
mediúmnica.
La
primera necesidad, es el ESTUDIO. Y esto es muy importante, porque el médium,
en particular, y los espiritistas en general, no les gusta estudiar, aunque es
verdad que este concepto está siendo cambiado, y cada vez hay más personas que
comprenden la necesidad del estudio para una buena práctica de la mediúmnidad.
Y ¿Por qué? de esa necesidad del estudio. Porque necesitamos conocer los
problemas, los laberintos, las particularidades que la mediúmnidad encierra.
Porque ella presenta muchos matices, a veces difíciles de precisar si no
tenemos un claro conocimiento de lo que es la mediúmnidad, y un gran número de
errores, como tambien de abandonos de la práctica mediúmnica, son resultado de
haber comenzado a trabajar sin conocer en profundidad la mediúmnidad. Es
preferible esperar un poco, y empezar a trabajar en la mediúmnidad con
conocimiento, que no empezar antes sin la debida preparación.
En el
libro de los Espíritus, en la introducción, en el párrafo 13, se lee lo siguiente:
"Se necesitan años para hacer un médico adocenado, las tres cuartas partes
de la vida para tornar a un hombre sabio, ¡Y se querrá obtener en unas cuantas
horas la ciencia de lo infinito! Vemos, por lo tanto, que el estudio es
fundamental, y que el propio Kardec lo propone como condición necesaria para
aquel que desee introducirse en el basto campo de la mediúmnidad.
Se
habla de estudio, pero, ¿Que debe el médium estudiar?
Cuando
hablamos de estudio, no nos referimos a que el médium debe ir a la universidad,
sino que debe conocer, profundizar, el aspecto que le interesa para su
desarrollo mediúmnico, es decir, debe estudiar la mediúmnidad. Pero no solo la
mediúmnidad propiamente dicha, sino también el espiritismo. Porque para la
práctica de la mediúmnidad, no solo basta saber como el espíritu hace para
comunicarse con nosotros, es necesario tener conciencia de cual es el objetivo
de la mediúmnidad, porqué unos la poseen y otros no, cual es el compromiso,
donde radica la justicia Divina, la realidad de las leyes morales, etc. Y esto
es necesario para que el médium haga una buena labor, sabiendo lo que hace y
porqué lo hace.
Pero a
la vez, si tiene posibilidades, no se limitará en el estudio del espiritismo,
sus horizontes se ampliarán y conocerá de todo, estudiará de todo, aprenderá de
todo, pues cuanto mas culto sea, cuanto mas sepa, será mejor instrumento de los
espíritus, pues los espíritus, se valen de los recursos del médium para
trasmitir una comunicación, y cuando encuentran un médium rico en conocimientos,
se valen de este con mejor voluntad que de aquel que es ignorante. Hacemos un paréntesis,
(para recordar a aquellos médiums que trabajaron sin estudiar por no poseer los
medios, no nos referimos a estos, a los que respetamos sinceramente). Nos referimos
si, a aquellos que poseen los medios de estudiar, de aprender, y no lo hacen
por pereza, por comodidad, engañados en la falsa idea que lo fundamental es
poseer buena voluntad. Ahora bien, ¿Donde está la buena voluntad cuando se
puede perfeccionar uno y no lo hace? La falta de estudio, poniendo por excusa
la buena voluntad, es señal de ignorancia, y a la vez, de falta de buena
voluntad.
Encontramos,
en el Libro de los Médiums, a los espíritus Erasto y Timoteo disertando acerca
del rol del médium en las manifestaciones mediúmnicas, y decir con otras
palabras: Nosotros nos valemos de los conocimientos del médium, por ello,
cuando llegamos a un médium cuyo cerebro está poblado de informaciones, de
conocimientos, la comunicación se realiza muy fácilmente, puesto que sugerimos
la idea y el médium la viste con palabras, (Porque la comprende), pero cuando
llegamos a un médium ignorante, la cosa cambia, pues debemos dictar palabra por
palabra lo que queremos decir, y esto es agotador y muy lento. Y posteriormente,
anuncian: "Procurad preparaos bien, pues llegará el tiempo en que los buenos
médiums abunden, y ya no nos valdremos más de aquellos que no se prepararon
correctamente.
Por lo
tanto, el estudio es fundamental para el médium, y un médium que no estudie, pese
a su buena voluntad, cometerá infinidad de errores.
Pero si
el estudio es fundamental, la moralidad tiene la llave del buen ejercicio de la
mediúmnidad. ¿Por qué?, porque para realizar un buen trabajo, es fundamental
que estemos asistidos por buenos espíritus, sin los cuales, todo esfuerzo del
médium será inútil, y para que los buenos espíritus quieran trabajar con
nosotros, es necesario que seámosles simpáticos.
En el
medio espírita se emplean dos palabras que tienen la clave de la manifestación
espiritual, ellas son la afinidad y
la sintonía.
La
afinidad, es la semejanza entre dos o más espíritus ante una misma cosa. Yo soy
afín con aquellos que piensan, sienten o tienen ideas parecidas con las mías en
determinado punto.
La
sintonía, es un ajuste de frecuencias, que se procesa entre aquellos que son afines
en determinada cuestión.
De esta
forma, sintonizaremos siempre con aquellos con los que seamos afines. Y es por
esto, que es necesaria la moral, pues ella nos permitirá sintonizar con
aquellos que sean semejantes, es decir, si nosotros trabajamos por mejorarnos,
si nuestro objetivo es el amor, nuestra sintonía estará con espíritus que nos
aman, que aman a la humanidad y quieren su bien.
Para
recurrirnos de un ejemplo, podríamos imaginar tres reuniones, una de ella compuesta
por personas frívolas, otra, por personas científicas y otra por personas moralistas,
y nos invitan a conversar con uno de estos grupos. Si nosotros somos personas
frívolas, nos marcharemos al grupo de las frívolas, pues es el grupo donde
mejor nos vamos a sentir, pues se encuentra en ese grupo las características de
nuestra personalidad. Al marchar para otro grupo, nos sentiremos mal, pues no
pondremos interés en los comentarios allí hechos. Lo mismo sucede si somos
Científicos o Moralistas, iremos para donde se aborden temas de nuestro
interés.
Los
espíritus actúan de la misma forma, acuden a aquellas personas que sintonizan
con ellos, pues solo estas les ofrecerán lo que desean, y solo por aquellas
serán bien recibidos.
Tenemos,
así, estas dos características fundamentales para nuestra educación mediúmnica,
y el Espíritu de Verdad, en el libro: "El evangelio según el
espiritismo", en el capítulo 6 nos dice: "Espíritas, os dejo dos
mandatos. Amaros, este es el primero, Instruiros, este es el segundo".
Encontramos, por lo tanto, esta recomendación, poniendo, el Amor y la Instrucción,
como pilares insustituibles de nuestro progreso. No podemos prescindir de
ninguno, tan importante es el Amor, como la Instrucción. A veces nos dicen que
está primero el amor, y después la instrucción, pero esto no es importante,
porque cuando se escriben dos palabras, una se pone antes y otra después.
"NO PODEMOS PRESCINDIR DE NINGUNA DE ESTAS RECOMENDACIONES, PUES LAS DOS
SE COMPLEMENTAN, Y UNA NO LE PUEDE FALTAR A LA OTRA".
Entonces,
tenemos el amor, que dará dirección a la instrucción, y la instrucción que
sabrá como aplicar el amor, y ambas, nos orientarán para nuestro trabajo. En el
Evangelio según el Espiritismo, en el capítulo 20, hay una comunicación bajo el
título: "LOS OBREROS DEL SEÑOR", en la que la espiritualidad nos
invita a trabajar, pues la palabra obrero, significa aquel que trabaja, obrero
es ser trabajador, y esto, es fundamental para la comprensión del espiritismo,
pues será el trabajo, tanto interior como hacia los demás, quien nos hará progresar,
quien nos ayudará a sortear las piedras del camino. Es lo primero que debe conocer
el espírita, que necesitará trabajar, esforzarse, para conseguir su crecimiento
espiritual.
A
nosotros nos gusta mucho leer biografías, y después de leer algunas, nos dimos
cuenta que todos estos personajes, que se caracterizaron por realizar amplias
conquistas en el campo del saber, de las artes, de la literatura, de la
medicina etc, tienen algo en común. No importa que sean religiosos, artistas,
literatos, músicos, todos ellos, tienen puntos que los relacionan, y estos
puntos de relación que tienen, son válidos para todas las conquistas, y tambien,
para las conquistas espirituales.
La
primera característica que todos
ellos presentan, es la ILUSIÓN. Todos emprenden las cosas con ilusión, con
alegría, con confianza. Porque esta ilusión, es importante, pues ella nos ayuda
a superar los obstáculos, a saltar las barreras, es la fe humana de que nos
habla el evangelio según el espiritismo, esa confianza en llegar, en crecer, en
conseguir lo que nos proponemos.
La
segunda característica, es el ESFUERZO. Todos ellos, se dieron cuenta que es
por medio del esfuerzo que se consiguen las cosas. Que nadie consigue nada si
no pone de su parte, si no pone entereza, lucha, sacrificio. La mediúmnidad
demanda trabajo, esfuerzo, para superar las dificultades que ella presenta.
La
tercera característica, es que NO TENÍAN DIFICULTADES. Ninguno tenía dificultades,
y no es que no surgiesen, pues surgían, pero ellas estaban fuera, no dentro, y
por ello las superaban, las sorteaban sin que les impidiesen caminar. Por
ejemplo Kardec, afirma que cuando era objeto de calumnia, de burla, de censura
impiadosa, se sobreponía por encima de la humanidad con el pensamiento, y
miraba las cosas desde un punto de vista tan alto, que aquellas espinas pasaban
a su lado sin herirle. Es trabajo del médium saber superar las dificultades,
seguir trabajando, pese a la incomprensión, a la calumnia, por que esto, si es
bien entendido, serán los escalones difíciles de sortear, pero que nos
conducirán a un puesto mas avanzado de nuestro progreso.
La
cuarta característica, es APROVECHAR TODO EL MATERIAL. Todos ellos aprovechaban
todo el material que disponían en sus manos para el aprendizaje. Si eran científicos,
estudiaban todo lo que sus predecesores realizaron, si eran poetas, igual.
Todos ellos se esforzaban por aprender del tema al que se dedicaban lo máximo
posible. Y el médium, y el espiritista, habrá de aprovechar todo lo que está
escrito sobre espiritismo, profundizando en el aprendizaje de otras
experiencias, para poseer las características mas notables de la época en la
que vive. Decía Linconl: "Si alguien me diera por tarea el derribar un árbol en 8 horas, pasaré 6
afilando el hacha" Esto quiere decir, que debemos prepararnos, pues si
no estamos preparados, de nada servirá nuestro trabajo.
Y la
quinta característica, es la DEDICACIÓN: Hay un refrán que dice, "Quien algo quiere algo le cuesta" y es verdad. Debemos dedicarnos, entregarnos
en cuerpo y alma a los proyectos que emprendemos, para conseguir efectivamente
los objetivos que nos hemos propuesto. En una ocasión, hubo un encuentro de
Jóvenes empresarios, de jóvenes que a los 25 años ya habían creado su propia
empresa, y un filósofo les preguntó: ¿Cuanto tiempo dedican a sus proyectos? -Y
todos ellos, a la vez, sonriendo, contestaron: -¡Todo! Porque hay que dedicar
tiempo a las cosas, para que ellas salgan bien. El médium, dedicará tiempo a su
educación, para convertirse en un buen instrumento de los espíritus buenos.
Sintetizando,
la mediúmnidad necesita de nosotros para dirigirla bien, y al médium le cabe
velar por ella. Procuremos, trabajar bajo la orientación de Jesús. Abandonemos
el orgullo, el personalismo, la vanidad, y entreguemos nuestras manos a la
labor, de forma desinteresada, haciendo el bien, por el bien mismo. Que nuestro
trabajo sea limpio, que no se vea enturbiado por las deficiencias de un
espíritu perezoso, y juntos, construyamos una humanidad mejor.
Juan José Torres
e-mail: mamenska@hotmail.com