En la Área
Mediúmnica - Responsabilidad
Si descubres que eres portador
de la instrumentalidad mediúmnica, detente a considerar su valor,
que debe ser puesto al servicio del prójimo.
La mediumnidad sin acción en el bien es semejante a una azada
abandonada que el óxido destruye.
No se debe al acaso tu equipamiento con los requisitos psíquicos
para el intercambio espiritual.
Has sido invitado, en esa área de acción, para reparar
antiguos delitos y auxiliar a quienes perjudiscaste, así como
para reeducar tu voluntad y orientarla hacia los objetivos de la vida
cuyos elevados emprendimientos favorecerán el progreso de tu
espíritu.
En función del grado evolutivo en que te encuentras sintonizarás
con los espíritus que son afines a ti y cuya evolución
se procesa mediante sufrimientos acervos.
Al captar sus pensamientos, no podrás evitar sufrir sus imposiciones
y experimentarás el ambiente psíquico donde se debate
como efecto natural de la conducta a la que se entregaron y en la cual
tu influiste de modo desastroso.
Al mismo tiempo,no te faltará la inspiración de los sabios
benefactores que irán en tu auxilio interesados en tu progreso,
en tu liberación.
En el vasto campo de las actividades mediúmnicas hay espacio
para todos los candidatos a ese menester dignificante.
Así, no participes de las disputas injustificables y evita derrapar
hacia la insensatez y la alucinación.
Un médium que compite es peligro a la vista.
Te relacionarás con personas portadoras de excelentes facultades,
anestesiadas por la presunción, que se consideran instrumentos
de los ángeles y los santos, lejos de la asistencia fraterna
y humanitaria.
Algunos médiums trabajan en campos minados por las pasiones explosivas,
en actividades cuya gravedad aún ignoran.
Otros se debaten en luchas íntimas que los debilitan poco a poco
mientras se depuran y renuevan.
Muchos son portadores de parasitosis obsesivas, que los constriñen
permanentemente, convocándolos al rescate impostergable.
Sin duda, también existen los que realizan tareas relevantes
y contribuyen con eficacia en la transformación de los tristes
paisajes morales vigentes hoy en el planeta, preparando días
mejores para el futuro.
Todos, sin embargo, están experimentando las exigencias del fenómeno
evolutivo de la humanidad actual.
La mediúmnidad es un desafío para quien la posee.
No es una gracia ni una distinción.
Es una conquista adquirida a través del tiempo o una oportunidad
luminosa al alcance de todos.
Si percibes en ti las señales de la mediúmnidad, estúdialas,
y estúdiate, a fin de que descubras la manera mas eficiente de
conducir esos recursos y de conducirte a ti mismo con seguridad.
No te preocupes por la intensidad o el grado de percepción mediúmnica
que poseas.
Lo valioso es el destino que des a
esos recursos, pues si los aplicas mal te proporcionarán sufrimiento
y frustración, mientras que, bien dirigidos, te brindarán
la paz y el bienestar necesarios para tu realización espiritual.
Momentos de mediúmnidad
DIVALDO PEREIRA FRANCO (Juana de Angelis)
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