DIFERENCIA ENTRE

 ESPIRITISMO Y MEDIUMNIDAD

 

Antes de abordar el tema, comenzaremos por definir los dos conceptos a tratar.

¿Cómo definir el espiritismo? Allan Kardec, lo hizo de la siguiente forma: “El espiritismo es la ciencia que trata de la naturaleza, origen y destino de los espíritus, y de sus relaciones con el mundo corporal.

Es, por lo tanto, una ciencia que encierra mucho más que el simple hecho de la comunicación de los espíritus.

El espiritismo basa sus enseñanzas en 5 puntos fundamentales:

1.     La existencia de Dios

2.     La inmortalidad del alma

3.     La comunicabilidad de los espíritus.

4.     La reencarnación

5.     La pluralidad de los mundos habitados.

¿Cómo definir la mediúmnidad? Podríamos hacerlo de la siguiente forma: “es la facultad que permite sentir y transmitir  la influencia de los espíritus, habiendo un intercambio entre el mundo físico y el espiritual. Para ese intercambio es necesario de los médiums, que son los que sirven de intermediarios entre ambos mundos, pudiendo ser los interpretes de los espíritus desencarnados.

La mediúmnidad es independiente de si eres espírita o no. De hecho, hay médiums y mediúmnidad desde siempre, y el espiritismo surgió en el año 1857, en el que se editó su primer libro, (El Libro de los Espíritus).

La mediúmnidad ya la podemos ver en la Biblia, por ejemplo, cuando a Moisés se le rebelaron los Diez Mandamientos; sin duda, eso fue un hecho mediúmnico.

El espiritismo, como hemos visto al presentar los 5 puntos fundamentales en que se basa, solo habla de mediúmnidad en uno de ellos, la comunicabilidad de los espíritus, y esto, la doctrina lo ha hecho con estudio, no creyendo lo primero que se dijera.

Aquí dedicó su parte experimental, y observó que los fenómenos se manifestaban de dos maneras, una de efectos físicos y la otra de efectos inteligentes.

Los fenómenos de efectos físicos, son por ejemplo, cuando los objetos se mueven sin rumbo, se apaga una luz, etc. Son fenómenos que sólo tienen el objetivo de llamar la atención.

Esto se produce a través de un médium, que como hemos dicho anteriormente, es el intermediario, entonces el espíritu actúa sobre él para hacer mover el objeto, no es que el objeto coja vida por si solo. Además, el espíritu puede actuar sin que el médium lo sepa, de ahí que muchas personas sin tener conocimiento de una vida espiritual, sean “víctimas” de estas manifestaciones.

Empieza a ser una manifestación inteligente cuando, por ejemplo, una mesa que se levanta, y los movimientos que hace los hace sobre un mandato; dando un determinado número de golpes, yendo de derecha a izquierda, de delante hacia atrás, etc.

Allí se podía ver una inteligencia oculta que podría responder a preguntas, con un “si o un no” según los golpes que se asignara a cada uno, y de esta forma se le asignaron números de golpes a las letras del alfabeto, pudiendo componer palabras y frases.

Como es lógico, siempre que se empieza una ciencia, y más de este tipo, en la que el actuante es un espíritu, existieran contrariedades.

Además, este orden de fenómenos (los mediúmnicos), no se pueden reproducir en laboratorio, por medios experimentales, ya que los fenómenos están producidos por seres inteligentes, con voluntad propia, y no se pueden someter a la voluntad del experimentador.

Entonces se crearon sistemas para dar una explicación material a estos fenómenos. Uno era, por ejemplo, el sistema del músculo crujidor, que afirmaba que eran las contracciones voluntarias o involuntarias del tendón del músculo peroneo lateral corto, siendo este sistema absurdo, ya que  los ruidos se pueden, y de echo se manifestaban en distintos sitios de la habitación, en el techo, paredes, mueble, etc., y otras causas absurdas todas. También surgieron otros sistemas, como el sistema del reflejo, el sistema de la alucinación, y otras más, todas ellas sin capacidad para ofrecer una explicación lógica para poder demostrar la causa de los fenómenos.

Como hemos comentado antes, los espíritus no están ahí para satisfacer nuestros caprichos, por ello el espiritismo, consciente de ello, no hace un juego con esta facultad. No la utiliza para liviandades, la utiliza para realizar un trabajo de ayuda a los espíritus necesitados de ella, porque los espíritus no son nada más que los hombres que han desencarnado. Y al igual que aquí en la tierra tenemos necesidades, al desencarnar o al dejar el cuerpo seguimos con ellas. Por eso con el estudio de la doctrina espírita, sabemos cómo debemos utilizar esta facultad mediúmnica. Las reuniones mediúmnicas no son reuniones frívolas bajo la dirección del espiritismo, sino reuniones que se llevan a cabo cuando se ha estudiado, cuando se sabe si el grupo que va a participar está preparado. En dicha reunión se necesitan de médiums que serán los interpretes de los espíritus. Adoctrinadores, que esclarecerán a los espíritus que se comuniquen. Dirigente, el que dirigirá y coordinará la reunión. Asistentes, que con sus pensamientos puestos en Dios, pensamientos elevados, ayudarán al ambiente del grupo. Se procurará no tener un grupo muy elevado de personas, a mi criterio, no más de 10. Sólo en estas condiciones, se podrá realizar la reunión para que sea provechosa. Así trabaja el espiritismo sobre la mediúmnidad: de forma estudiada, lógica y racional.

De hecho, es gran error pensar que el espiritismo es sólo la manifestación mediúmnica, que es sólo lo que en la televisión se ve; “adivinación, curanderismo, superchería, ese juego, que no deja de ser un juego, como lo es la guija, que se practica como una diversión, con afán de curiosear”, como si los espíritus que realmente nos pueden ayudar, o nuestros familiares desencarnados no tuvieran otra cosa que hacer que participar en esos juegos frívolos.

No pretendemos convencer a nadie, puesto que sabemos, que estaríamos en un error, al pretender que alguien que no crea le baste ver fenómeno extraordinarios para convencerse. Los que no admiten la existencia del alma o del espíritu en el hombre, no pueden admitirla fuera de él, y negando la causa, niegan por consiguiente el efecto.

Y con este corto artículo, esperemos que se comprenda la diferencia que hay entre espiritismo, en su totalidad, es decir, como una ciencia de observación, y la mediúmnidad, el simple fenómeno de la comunicabilidad de los espíritus.

 

 

María Torres

 

 

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